“El primer pase de mi película” por el director

 

Xavier Villaverde nos envía un relato precioso sobre sus sensaciones al mostrar por primera vez la película ante el público, en el estreno mundial de “El Sexo de los Ángeles” en el Festival Internacional de Miami.

 

“Buenos días desde Miami, tras una estupenda noche de fiesta. Como estoy ya descansado y con ganas de hablar, voy enrollarme un poco, y contar como ha ido, ya se que se lleva lo breve…., pero hoy va a ser algo diferente.

 

El estreno mundial de El Sexo de los Ángeles en el Regal South Beach de Lincoln Road ha sido una experiencia muy intensa…. y fantástica. Tras la introducción del director del Festival, Jaie Laplante, que ha apoyado mucho la película y tras presentarla al público que llena la sala, la luz se apaga…. la proyección empieza y el corazón se pone a mil con las primeras imágenes del potente número de los Brodas que da comienzo a la historia, son geniales…. Sin darme cuenta, me relajo en la butaca porque siento – no sabes porqué pero lo notas – que los espectadores van entrando en la historia. Astrid, Álvaro, Llorenç, Sonia y los otros actores son los que lo consiguen, porque los actores son el alma de la una película. Y estos actores se han arriesgado mucho, pero que mucho en ésta historia….

 


Cuando mezclas la comedia con emociones fuertes nunca sabes si el espectador reirá y se emocionará en los momentos que habías pensado. Aunque te conoces el guión y las frases de memoria, al sentirlos reír y disfrutar en esos momentos, te ríes aliviado, porque además aquí el publico es muy expresivo, muy sincero. Se divierten, lanzan a veces exclamaciones en momentos importantes, o se sorprenden con los giros inesperados de la historia, mas aún en el final… Eso es también mérito del guión, y del talento de la guionista.

 

Cuando los títulos finales comienzan, un aplauso caluroso y sincero te hace entender que la película funciona con el público. Habrá a quien le llegue más o menos, en función de cómo es cada uno, pero esa conexión existe, ESO ya lo sabes ahora, y es una sensación impagable.

 

Después de la proyección, un coloquio largo e intenso al que se ha apuntado bastante más de la mitad del público, salen muchos temas, amor, sexo, deseos, bisexualidad, la sociedad  y como vivir con libertad en ella…. y veo que lo que pasa en la historia conecta de alguna forma con esas personas. Bastantes vienen a hablar al terminar, te felicitan con entusiasmo, como con la necesidad de expresarte los sentimientos que les ha provocado la película. Después de tantos días y tanto tiempo de trabajo, compartir con ellos todo esto es un gran regalo. Es cuando más te compensa todo el currazo de hacer una película.

 

De pronto, en estos momentos que son tan emocionantes, te das realmente cuenta de que una película son las personas que la hacen – a veces los directores lo olvidamos sin querer cuando está acabada – y entonces te pasan por la cabeza un montón de imágenes de todo el proceso de hacerla, de tantos momentos especiales con muchos de ellos, de lo lo difícil que es producirla, y como todos se matan por hacértelo fácil todo el tiempo, como una piña. Un rodaje, para los que no hayan estado nunca en uno, es como una historia de amor a lo bestia con un montón de gente creativa a la vez, que se acaba cuando el rodaje y la película terminan.

 

También me doy cuenta de que esta película no se parece en casi nada las tres anteriores que he hecho, supongo que porque uno también cambia con el tiempo.


Después al salir al frío de la calle (hoy han bajado casi quince grados las temperaturas en la ciudad), la fiesta sigue en la noche de Miami. Gracias a todos los que habéis leído hasta el final todo este rollo y a los que seguís El Sexo de los Angeles. Si os apetece, ayudandnos a difundirla, nos hará falta. Nos vemos pronto en el cine , a partir del 4 de Mayo, pero aún quedan un par de meses, vamos hablando.

 

Un abrazo y gracias.”

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