Otras grandes historias de amor

Tras anunciar a la ganadora del concurso de Historias de Amor en el post anterior, publicamos ahora algunas otras historias que también nos llamaron mucho la atención.

 

Si tenéis un ratito os animamos a que os empapéis con estas historias personales, emotivas, simpáticas, tristes… ¡hay de todo! Las publicamos una tras otra sin poner el nombre del autor para respetar el anonimato. ¡Que las disfrutéis!

 

Historia 1


Bueno pues yo os voy a contar mi anécdota más graciosa con mi novio, que fue la forma en la que nos conocimos (para los demás es un poco absurda pero para nosotros es muy romántica … a su manera):

 

Febrero de 1998. Salgo del metro en Pza. Castilla (Madrid) y veo a lo lejos que se va mi autobús; empiezo a correr mirando al autobús y levantando un brazo mientras hago gestos con la mano para que el conductor me vea y pare ……… y me doy con una señal de tráfico que está de canto.

 

Me caigo al suelo, se me abre el bolso y se desparrama. La gente empieza a ayudarme a recogerlo todo y una voz me pregunta si estoy bien, yo contesto “creo que me he roto las gafas” (no me las rompí pero me partí el labio, tenía la marca del canto de la señal marcada en la cara).

 

Al día siguiente vuelvo a la parada del autobús y un chico me pregunta por mi golpe, empezamos a hablar hasta que vino el autobús, entramos juntos al autobús y seguimos hablando hasta que me tocó bajarme ………. nos casaremos el 27 de octubre de 2012 :-)

 

Con el tiempo mi novio me contó que en realidad no se montaba en ese autobús, que se bajó en la siguiente parada y volvió a Pza. Castilla . La verdad es que lo hemos dicho muchas veces, pero es que es así: fue un golpe con suerte

 

Por cierto que mi novio me dijo que me vio pasar corriendo, directa a la señal de tráfico y que pensó “no es posible que se de, no es posible que se de” … y me dí. Y que luego le pareció muy cómica mi voz diciendo “creo que me he roto las gafas”, que ya se me empezaba a hinchar el labio y estaba muy graciosa tirada en el suelo.

 

Historia 2


 

Soy Jose Luis y tengo 26 años. Tengo el deseo de que mi historia pueda ser conocida por todos a los que les interese.

Soy un joven de Zaragoza de una familia de clase media, y creo ser, o por lo menos intento ser, buena persona, amigable, abierto, apenas observador y de querer rápido. Hasta aquí llegó mi presentación. Ahora la historia.

Se puede decir que repito lo que muchos escribieron aqui pero por causas de la naturaleza así me sucedieron.

Os relato un resumen por no explayarme y contaros todo detalle por detalle.. todo empieza cuando empiezo el primer año del colegio al que me habían trasladado, en el cual terminaría mis estudios secundarios.

Yo creía que los ángeles habitaban en el cielo, pero me di cuenta que algo allí había pasado porque compartía las clases con un chico muy especial.

Con el transcurso del tiempo, apenas unas semanas, me fui sintiendo atraído por tal belleza, y que estando con el sabia que podría tocar el cielo con las manos. Como era y sigo siendo tímido y además que no estaba preparado para contarle al mundo mi sexualidad ya que era muy chico, apenas tenia 13 o 14 años en ese entonces.

Me di cuenta que yo era diferente a los demas, que me podia sentir atraido por otras personas de mi mismo sexo, era un mundo diferente para mi, y mas sabiendo que el chico en concreto era heterosexual y jamas se fijaria en mi.

Empeze a tener amistad con otra compañera de clase a la cual le contaba todo lo que sentia y me comprendia. Lo que yo no sabia es que ella un dia de arrebato por una discusion tonta entre niños que aun intento recordar, se “vengo” de mi diciendo en voz alta en mitad de la clase mi condicion sexual y cual era el chico por el que yo moria.

Todos se rieron y burlaron de mi y mi amiga arrepintiendose de todo lo que hizo me pidio disculpas.. algo que yo tarde mucho en perdonar.

La historia que nadie supo fue que el chico al que yo amaba me conto que el tambien se sentia atraido por mi. Fue algo especial, nose diferente.. gracias a el y a su apoyo pudimos contarles a todos lo que nos sucedia y hubo gente que nos entendio y otros que no, pero no nos importaba por que nos teniamos el uno al otro. Nuestra historia es digna de mencion y fueron los años mas bonitos de mi vida, inocentes y especiales.

 

Historia 3


 

Os voy a contar como cuando el amor es para ti, es tuyo, no importa edad , ni distancia, ni tiempo, ni fronteras… Cuando tenia 7 años llego un niño nuevo al colegio, se llamaba Alexander, venia de cuba con sus padres , de madre cubana y padre español ambos maestros.El padre decidio quedarse en Cuba tras hacer un Master y conocer a la mujer de su vida, pero ambos habian encontrado trabajo en España. Alexander y yo nos hicimos muy amigos, ambos eramos estudiosos, solo que el se fue haciendo popular y yo me quede siendo la gordita empollona. Nuestra amistad siempre perduraba pero yo sabia que Alexander ( que ya en la adolescencia le llovian las chicas) jamas se fijaria en mi.. pero.. su mirada para conmigo era especial.. aunque el jamas se atreviera a reconocerlo. Con 16 años me fui al instituto, el se hecho novia y perdimos todo el contacto. Yo tuve mis relaciones, pero de noche siempre soñaba con el, con sus besos su mirada, y me daba rabia ya que hacia años que no lo veia y yo dormia al lado de otra persona. Hace 2 años hice un viaje a Eslovenia, no se pero estaba deseando conocer ese pequeño pais.Al llegar al hotel casi me desmayo de la impresión Alexander estaba EN LA RECEPCIÓN DEL HOTEL, ERA EL RECEPCIONISTA !!! No podeis llegar a saber lo que se movio dentro de mi, aquello era absurdamente imposible…Nos dimos 2 besos , pero ya adultos se notaba la emocion en los ojos de ambos. Le propuse tomar un cafe cuando saliera de trabajar y acepto encantado. Me conto que se habia ido a estudiar alli y se habia enamorado de Eslovenia, hablamos de mil cosas del cole y nos reimos muchisimo hasta que le confese que habia sido mi amor de la infancia y que estando con mi pareja de 8 años , soñaba a menudo con él, con que eramos novios, con que me besaba … entonces en ese momento se acercó y me dio un beso en los labios que jamás olvidare. El siempre estuvo enamorado de mi, pero nunca dijo nada… al igual que yo de él. Pasamos una noche maravillosa e inconfesablemente perfecta, a dia de hoy no nos hemos separado ni un minuto y preparamos la boda para el año que viene. ¿ aun seguis sin creer en que las casualidades no existen?

 

Historia 4

 

Era Otoño, hace ya 10 años de esto, era un día frío y no tenía nada de ganas de ir a clase, estudiaba una carrera que no me gustaba en absoluto, siempre había querido estudiar otra cosa que no fuera derecho pero ahí estaba en una fría aula de una universidad de Madrid, oyendo a un profesor soltar su discurso y yo escuchando aburrido, la culpa de esto la presión de mis padres por cursar una carrera y la nota de selectividad que nunca me llegó para alcanzar mi sueño de ser maestro, así mi resignación estaba servida y estaba en clase evadiéndome en mi mundo interior, fundiendo mi pensamiento y el nombre de la chica que más he querido en una sola imagen, era ella, corría hacía mí, nos abrazamos, cuánto la quise, aún pienso en ella, donde estará, que habrá sido de ella, aún pienso en el día que me dejó por otra persona, pero ahora no guardo ningún rencor, el tiempo te cambia la forma de ver las cosas, pero también la forma de sentir y de amar, se puede amar de muchas formas a las personas y se puede sufrir de muchas otras más. 

Pero ahora revivo un recuerdo, me encuentro en clase de derecho y estoy pensando en ella, y no hago más que mirar el reloj, quiero que terminé ya está agonía de clase, me quiero marchar, quiero pasarme por la tienda donde trabaja a turno partido, necesito verla hoy, decirla que la quiero una vez más y necesito escuchar lo mismo de sus dulces labios. Por fin es en punto y termina la clase, salgo corriendo, bajo tres pisos y cuando llego a la puerta de la facultad la veo a ella, no me lo puedo creer, me dice que se ha pedido el día libre y que ha venido a buscarme, me dice que me envío un sms diciendo que venía, que me esperaba a la salida de la facultad… pero yo no lo había visto, lo tenía en silencio para no molestar al profesor en su largo discurso. 
No pasa nada, ella está allí, todo ha salido bien, estoy feliz, me siento amado, querido la quiero tanto… y había venido a buscarme, ella había venido a buscarme no me lo podía creer, era la mujer de mi vida, había complicidad, me leía la mente y yo a ella, todo giraba en torno a un amor muy grande, yo era feliz y quería que ella también lo fuera conmigo y sólo podía pensar eso con mi cabeza pero con mis manos pensaba en otra cosa, no soltar su cintura.

Fuimos de la mano para su casa, estuvimos en el metro, le dije que la invitaría a cenar que era viernes, me asintió con la cabeza, la abracé tan fuerte que mis labios estaban en su oído y la palabra te quiero salió de ellos, ella enmudeció, no le dí importancia. 

Por la tarde nos volvimos a ver, la besé en los labios y la acompañé a un par de tiendas, luego fuimos al metro para ir al restaurante, llegamos al andén, el metro no estaba y en ese momento me dijo algo que me causó mucha impresión, dijo que quería hablar conmigo… fueron tan duras las palabras que para mí el tiempo se paró, se paró tan fuerte que por un instante congeló mi corazón, yo leía su mente, me temía lo peor, así fue, al menos fue sincera me dijo que había otra persona y que ya no me quería, pero que podíamos ser amigos en un futuro, yo no dije nada intenté hablar pero sólo me salían las lágrimas, una emoción de tristeza se apoderaba de mí, me ahogaba por dentro, pero no lloré, me guardé las lágrimas en lo más profundo de mi corazón, y nunca más las encontré, nunca pude llorar ese momento y nunca más volví a ver sus ojos verdes.

Aún la recuerdo, parece que es la hora y voy a buscarla a la tienda, pero ya han pasado muchos años, nunca terminé esa carrera, nunca lo haré, al igual que nunca lloré ese momento de amargura y decepción, al menos supe lo que es estar enamorado. 

Siempre estarás en mi recuerdo.

 

Historia 5

 

Creo ciertamente, a día de hoy, que la única relación que he mantenido con esta sociedad, no es más que la del amor-odio. Durante un tiempo pensé en ello como una fobia, pero ahora estoy segura… es otra cosa.

La paradoja llega cuando necesito de ella, de ahí esa necesidad tan peculiar. La odio, pero a la vez debo amarla, aunque no quiera. Deseo estar sola, pero no puedo. Quiero hacer cosas, pero no me atrevo. Supongo que la parte que me hace amarla o más bien necesitarla es mi yo egoísta, sino fuera así, sería feliz estando sola y no echaría tan en falta ese alguien que me acompañase a tal o cual sitio, con el que vivir un momento bello u horrible de mi vida, al que aferrarme cuando la necesidad lo reclama… ¡Estar solo no está tan mal! Con el tiempo tu mente se acaba acostumbrando… ya sólo queda convencer al corazón.

Algo que suelo hacer mucho cuando estoy en la ducha es cerrar los ojos… dejar que el sonido del agua me ensordezca e intentar relajar mi mente, ponerla en blanco como comúnmente se dice. Traslado mis pensamientos a otro punto del universo, concretamente al futuro. Deseando que cuando mis pupilas color miel tomen de nuevo contacto con la realidad esté en ese futuro. Pienso que cuando abra los ojos ya no estaré en esta casa sino en otra, la mía propia. Imagino música de fondo, música tranquila, relajante. Deseo que cuando cierre el grifo de la ducha en esa casa haya alguien más, al menos otra persona, un hombre (qué le voy a hacer, soy heterosexual) y ese hombre me quiera. No sé… que me esté esperando con la cena en la mesa. En el futuro ya no existe el machismo y los hombres también cocinan. Una cena sencilla, una pizza sería perfecta :) 

Y lo más importante, que cuando esa figura varonil se acerque a mí y me de un beso en la mejilla con su rasposa barba… que no me despierte, que todo esto no sea sólo un sueño sino una realidad, mi realidad y para siempre.

Pero no, abro los ojos en la ducha, el agua aún cae por mi cuerpo y lo único que veo es el mismo baño de siempre, las mismas paredes de siempre, la misma gente de siempre. Y lo único que puedo hacer es esperar a que mañana llegue pronto para que cuando vuelva a esta ducha, llegue un día en el que no despierte y mi sueño se convierta en una realidad suprema e indiscutible

 

 

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