Historias de jóvenes amigos que se besan

 

Aquí os ofrecemos una selección de las historias que participaron en el concurso lanzado en Tuenti bajo la premisa: “¿Te has enrollado alguna vez con algún amigo o amiga? ¿Cómo terminó la cosa, se ha perdido o se ha reforzado la amistad?”

Son historias tiernas, sorprendentes, bonitas, morbosas, graciosas, con finales tristes y con finales felices. En todas ellas el motor que las mueve es el AMOR, la atracción, el deseo o el cariño y, a su vez, casi todas surgen de la AMISTAD. Son historias que reflejan el sentir de la generación joven y adolescente de hoy en día. Disfrutar la inmersión ;)


Historia 1


Un día espectacularmente caluroso de verano, Javi, mi mejor amigo y yo fuimos a la playa como cada día en ese agosto de 2010. Jugando a las palas, primero, y más tarde dentro del agua, estábamos ambos uno al lado del otro, moviendo las piernas para no hundirnos, y entonces, sucedió algo que me asustó y gritando me agarré a su espalda. Me había picado una medusa, y se lo dije a gritos. Después de toda mi inagotable fuente de gritos y nervios, Javi me sacó del agua en brazos, para dejarme en la arena y más tarde salió en busca del socorrista más cercano… Antes de que se fuera, lo miré con una mirada que él mismo dice no olvidará nunca, y le acaricié la cara susurrando “gracias”. Lo vi correr más rápido de lo que el podía, y pronto volvió acompañado por el socorrista, yo, algo llorosa por el dolor de mi pierna, me sentí mejor cuando aquel socorrista me puso la cura, se lo agradecí enormemente, y tras esto volvió a su puesto de trabajo. Javi no quería dejarme sola, y se quedó a mi lado, yo no paraba de darle las gracias por todo, y se reía sin parar repitiendo que no era nada. Ese fue el día que más cerca estuvimos él y yo, cuando nos fuimos para la ducha, a limpiarnos la arena que teníamos en el cuerpo, chocamos, y en ese instante comenzó a besarme de una manera casi ansiosa, pero muy pasional, me cogió en brazos, y me llevó de nuevo a la arena para seguir besándome y acariciándome de una manera salvaje, casi hacemos el amor allí mismo, pero al final unas señoras que andaban por allí, nos llamaron la atención y nos dimos cuenta de lo que estábamos haciendo. Nuestra amistad perdura hoy en día, aunque ya no somos amigos, somos amigos con derecho a roce, como suele llamarse. No nos costó mantener una amistad fuerte, ya que éramos amigos desde críos, así que la amistad sigue y seguirá durante muchos años.

 

Historia 2


 

Pues yo contaré mi historia…Estando de romeria en la caseta, tocando mi darbuka, cantando sevillanas y rumbas, exando unas risas…ya bien entrada la noche, casi amaneciendo…la conocí a ella, la miraba, sonreía,y de qué manera, una de las sonrisas más preciosas que jamás he visto, me miraba, sonreía yo, en un intento suyo de enseñarme a bailar sevillanas nos acercamos más, nos miramos más, y la sonrisa era cómplice, aun ni siquiera nos habíamos dado los nombres. En su mirada, en su sonrisa, vi una persona sana, una persona con la que fui entablando conversación y mas buena persona me parecía. Ella no se creía todo lo que yo decía ya que el rebujito y la cerveza corrían por mi cuerpo. Amaneció y veinte cervezas después de conocernos yo continuaba en mis trece, ella empezó a pensar que quizás lo que yo decía era cierto, al principio tenia miedo, no se fiaba de mi. Avanzo la mañana y surgió algo precioso. Un amor de romería, ese mismo que siempre había pensado que seria así de bonito. Empecé una relación…con probablemente la mejor persona que jamás he conocido, una chica que es todo corazón, que no tiene maldad ninguna, una chica inocente, pura, que ayuda a los demás, que solo piensa en los otros y en como ayudarlos. Una chica que cuando mis padres la conocieron…me dieron la enhorabuena, por la persona tan maravillosa que había encontrado, mis padres la adoraban y sus padres por su parte, me acogieron como uno mas, me dieron cariño y cobijo ya que vivimos a 40 minutos el uno del otro. Sería por la distancia o por yo a veces no comprender su…bondad, porque al fin y al cabo yo le reprochaba que opinara mas, que hiciera lo que se le apeteciera a ella de vez en cuando, que no me satisficiera solo a mi. Un par de discusiones y los kilómetros por medio, decidí que por ahora era mejor separarnos….
Desde el primer día en que dije eso sabía que no estaba haciendo bien, que me iba arrepentir…Pasó el tiempo y esta chica y yo continuamos hablando a menudo, llamándonos…y ella seguía siendo la misma de siempre, sonriente, tan buena, tan amable, tan risueña..

 

A dia de hoy sigo hablando con ella…con el miedo de algun dia confesarlo que aun la kiero. Con el miedo de no ser capaz de atreverme por miedo a que falle. Por verwenza a volver a entrar en su vida…algun dia quizas me arme de valor…esta es la historia de Joselito y Marisol

 

Historia 3


 

Mi historia comienza alrededor de hace dos años, cuando vino a mi instituto un chico nuevo, me pareció en un primer momento un niño un poco inmaduro, pero encantador, en esa época yo tenía novio, pero nunca me sentía del todo bien con él, no entendía porque me sucedía eso…Pero muchas veces me pasaba las tardes enteras pasando en el chico nuevo que se hizo mi amigo, y es que algunas veces pensaba que le gustaba, pero no me lo decía porque tenía novio. Un día quede con él y con unas amigas, el muy dispuesto quiso quedar, y empezamos a tomar un poco pero nos controlábamos, mi novio me tenía ya un poco cansada ya por sus celos sin sentido, que me hundían y me asfixiaban, entonces ese día, en medio del alcohol decidí, dejarle, cosa de la cual no me arrepiento, pero no encontraba la forma de hacerlo. Bueno el hecho es que ese día que quedamos, empezamos a bailar, y me encantaba estar a su lado, me sentía como nunca me había sentido con nadie, pero ahora que lo pienso somos amigos. Son cosas que no tienen porque pasar, bueno la cuestión es que al pasar un mes de terminar con mi novio, me pidió que le diera un beso, y yo muy nerviosa se lo di, pues también tenía ganas de hacerlo, no entendía que era lo que me pasaba, y aún no lo entiendo, pero bueno esa noche nos empezamos a besar, y al día siguiente teníamos clase, no era capaz de mirarle a la cara, consiguió ponerme más nerviosa que nunca, cosa que es bien extraña en mi, ya que soy una persona que se controla mucho con mis impulsos, pero no entiendo que me pasa con él, que me dan unos lapsus de locura que no me puedo controlar y quiero más de él, cosa que me asusta un montón, no se si me arrepiento que pase todo esto, pues como he dicho antes, le veo y es un poco niño, pero es ese niño el que me encanta, el que me deja sin palabras, el que consigue hacerme llevar a las nubes. Bueno el caso es que después de ese día en su casa, en su sofá, con su gato de testigo  ya todo es diferente :)

 

Historia 4


N (nombre ficticio) era mi amor platónico y nunca me había atrevido a decírselo. Un año empezó a acercarse a mi grupo y llegué a pensar que él también estaba enamorado de mí. Pero en realidad, le gustaba mi mejor amiga. Y yo, como una tonta, le daba consejos para conquistarla, porque quería que fuese feliz. Sin embargo, a mi amiga nunca le gustó N, simplemente se aprovechaba de él. Intenté alejarme de él, y logré olvidarle saliendo con otro chico. Estuvimos 8 meses y acabé destrozada por esa relación. Durante todo este tiempo N y yo nos hicimos muy amigos y pasé de verle como mi amor platónico a verle como mi hermano mayor. Le adoraba y pensaba que todo lo que había sentido por él había sido un capricho de adolescente. Quería tenerle a mi lado como amigo siempre. Pero el destino no quiso que eso quedara así. Debido a esa tortuosa relación y problemas familiares pasé por una mala época. Por ese entonces salimos de fiesta los del grupo y me pasé bastante bebiendo. Acabé explotando. N se quedó conmigo consolándome y para que mis padres no me vieran borracha me ofreció quedarme a dormir a su casa, como otras veces. Allí nos besamos por primera vez. Le pregunté si yo le gustaba y me contestó que si, desde que nos hicimos amigos, preguntándome lo mismo. No supe contestar. Sin razón aparente le dije a N que quería perder la virginidad con él. N se quedó sorprendido por mi propuesta, y en principio la rechazó. Pero después accedió. Me trató como nadie me había tratado y me preguntó con los ojos llorosos, si después de ese día podríamos seguir siendo amigos, si no le odiaría por haberme robado la virginidad. Le prometí que no, que nada nos separaría nunca. Al día siguiente fue extraño, no sabía que sentía por él ni que iba a pasar a partir de entonces, pues me hicieron tanto daño que no quería sufrir de nuevo. Pero poco a poco, empezaron las ganas de besarle, de sacrificar cualquier cosa por unos momentos con él, los besos furtivos… Y al final empezamos a salir en serio. Te quiero N.

 

 

Historia 5


 

Tras una fiesta de verano, mi mejor amigo y yo nos disponemos a irnos a casa, ya que él tenia que llevarme en su coche, el trayecto fue divertido lleno de risas y con miradas de complicidad. Al llegar al porche de mi casa, sorprendentemente, ya sea por la emoción o la simple amistad entre nosotros, mi mejor amigo me besa…siento sus labios junto a los míos y una sensación de sorpresa inunda todo mi cuerpo y lo inmoviliza, todo aquello que sucedió antes de aquella noche de verano desaparece; la risas en clase, las caricias y abrazos de consuelo, aquellas miradas que te hacían estremecer, aquella alegría al verle por la mañana, incluso ese trayecto en el coche. Cerré los ojos intentando guardar en el recuerdo ese momento tan extraño pero a la vez agradable y acogedor, pero algo me reconcomía en el interior, ¿qué estaba haciendo? ¿estaba besando al mismo chico que había crecido a su lado? ¿al mismo chico con el que había compartido toda su infancia? ¡esto no podia ser! Me aparto de el y sin decir nada me bajo del coche, le miro a los ojos….esa mirada tan penetrante pero a la vez dulce…se ve la decepción en su cara. Me alejo hacia mi casa y entro.
Nunca volvimos a hablar del tema.

 

Historia 6


 

A mí me pasó… estando de ERASMUS!! Nos fuimos los dos juntos, mi mejor amigo de la carrera, compañeros de clase inseparables, dormíamos juntos todas las noches… era impensable que algo pudiera surgir… Pero una noche de borrachera nos liamos… Al principio quisimos llevarlo de manera normal, pero no lo era… poco a poco sentíamos los dos cosas más fuertes, pero ninguno se atrevía y esto iba destrozando la relación de amistad. Cuando llegamos otra vez a España, durante el verano, cada uno se fue por su lado y la distancia creció y hubo más personas en nuestras vidas. Yo lo echaba de menos cada día, había sido mi mitad 4 años y además, ahora el sentimiento había sido más fuerte… Aunque yo era la única que lo reconocía.
Nuestro último curso de la carrera comenzó y poco a poco nos fuimos acercando, pero como amigos. Otra noche, de fiesta, nos liamos otra vez; la cosa no se habló y empezó a pasar de manera habitual. Llegó un momento en el que decidimos hablar y cada uno queríamos cosas diferentes: él quería libertad y yo dejarme llevar. La distancia volvió a crecer hasta hace unos meses que, casualmente con la carrera terminada y cada uno por su lado, nos volvimos a encontrar. Ahora tenemos una relación y puedo asegurar a quien me pregunte que no he perdido a mi mejor amigo, sino que ahora es mucho más que eso. Es confianza y sinceridad, es conocerse al 100%, es el sentimiento más bonito… ¿Imagináis lo que es salir con tu mejor amiga a la que le cuentas todo, te puedes ir de fiesta, con los amigos, al cine, compartís los mismos gustos en todo…? Pues yo lo he tenido a él, a la persona que siempre he esperado y que no sabía que tenía a mi lado. Antes como amigo, y ahora como MI VIDA ENTERA.

 

Historia 7


 

Mi mejor amigo y yo siempre dormíamos juntos sin ningún tipo de roce, hasta que un día llegamos de una fiesta y nos tumbamos en la cama para dormir, y el me empezó a dar bocados intentando quitarme la ropa y yo le decía que parase que era como mi hermano que nada podía hacer con el y el cada vez iba a mas hasta que le chille y le dije NOOOO! Y se cabreó y se fue al sofá. Cuando se despertó me llevó a mi casa y no me dijo ni una palabra y le dije oye no pasa nada fue un malentendido vamos a olvidarlo y me dijo el no Ana nada volverá a ser igual yo necesito tenerte y veo que tu no quieres nada conmigo. Discutimos y al poco tiempo nos distanciamos el me dijo que no podía ser mi amigo ya que estaba completamente enamorado hasta tal punto que se ponía celoso del aire que me rozaba el pelo.

 

Historia 8


 

Siempre estuve enamorada de mi mejor amigo, mi problema era que no me atrevía a decírselo, cada vez que lo intentaba me echaba atrás en el último momento y luego me arrepentía, aunque era cierto que éramos demasiado jóvenes, pero yo me iba a ir dentro de poco de la ciudad y tenía que probar suerte.
El día antes de irme, se lo dije cuando nos vimos por última vez porque él también tenía algo importante que decirme. Yo le dije que le quería y él que se había enamorado de una chica que había conocido hacía poco. Yo me tragué mis sentimientos y le dije que era broma y me alegraba por él, a día de hoy, no he podido olvidarle, aunque es cierto que todavía me queda mucha vida por delante.
Espero que él sea feliz y yo encuentre a alguien que me haga sentir lo mismo. Aunque él siempre será mi primer amor.

 

 

Historia 9


 

Ella y yo nos conocimos en bachillerato, los dos teníamos problemas de visión y nos habían habilitado una clase para las horas libres que tuviésemos, ya que teníamos el bachiller fraccionado.
Empezamos a conocernos poco a poco mejor, a tener más confianza entre nosotros. Allí pasamos muchas horas juntos, hablando tonteando. Más tarde ya empezamos a salir como amigos, comenzamos a celebrar nuestros cumpleaños juntos, a quedar para ir al parque, sin que hubiese nada entre nosotros. Hasta que un día sin darme cuenta comencé a sentir hacia ella algo más que amistad, cada día tenia mas ganas de verla, de estar a su lado, de escucharla. Hasta que me di cuenta que me había enamorado por primera vez. No sabía como decírselo, cuando pensaba decírselo me ponía más nervioso y al final no se lo decía. Así estuve un tiempo hasta que un día salimos con unos amigos y mientras que íbamos en el coche y ella estaba sentada al lado mía se lo solté. No se como, pero me sentí mas aliviado que nunca, me había quitado un peso de encima sin pensarlo si quiera, sin importar lo que ella pudiese decir o pensar de mi, simplemente se lo dije. Le dije que sentía algo especial hacia ella, que la veía de forma diferente, que ya no la veía como una amiga simplemente, le dije que estaba enamorado de ella. Ella me dijo que no sentía nada especial hacia mí, me dijo que si quería y no estaba enfadado por la contestación que podíamos seguir siendo amigos, y en eso se quedo hasta hoy.

 

 

Historia 10


 

Fue con mi vecino, mi mejor amigo, a el que se lo contaba todo y con el sucedió. Otra tarde como otra cualquiera en su casa jugando a la play.. todo estaba bien hasta que me dijo que teníamos que hablar, no me asusté porque el es muy bromista y siempre dice cualquier tontería, pero esta vez iba enserio, me dijo que me quería que no quería ser solo mi amigo que quería algo mas serio. Yo era algo mas pequeña y claro, necesitaba pensarlo porque sería mi primer novio, salí corriendo de su casa sin darle explicación ninguna, me quedé callada, me sentía como si me estuviera asfixiando, un atraganto de sentimientos.. no sabía lo que quería toda la noche en vela pensando…Al día siguiente volví a su casa a la misma hora de siempre, al abrir la puerta me besó, fue tan dulce, el mejor beso de toda mi vida… ¡me encantó! eso fue lo que me enamoro de el. No hay mas que contar solo que desde ese día 7 de Enero de 2011, es lo que mas quiero. Mi VIDA

 

Historia 11


 

Le conocí a los pocos días de empezar la carrera, y desde el principio me atrajo como la luz a una polilla; llevaba el cartel de capullo colgado en la frente, era frío, reservado, un muro inexpugnable, y sobre todo, con un olor tan atrayente…lo que empezó como un intento de llevármelo a la cama poco a poco se convirtió en una amistad muy extraña: el seguía siendo frío y reservado, pero se comportaba como si tuviera que protegerme del mundo por alguna extraña razón. Con el tiempo descubrí en el una persona maravillosa, a la que el tiempo y la experiencia le habían hecho endurecerse, y ví en él la clase de persona que abría podido llegar a ser si mi forma de enfrentarme a la vida no hubiera sido la que fue; más o menos por ese tiempo se convirtió en mi mejor amigo.
Un día, ya en vacaciones de Semana Santa, un grupo de colegas nos quedamos a dormir todos juntos. Esa noche nos enrollamos por primera vez.
A partir de ahí, a pesar de seguir como amigos, nos enrollábamos de vez en cuando, cada vez mas a menudo. Yo luchaba con mis sentimientos, los que querían mantener todo en el perfecto estado de amistad en que estábamos, sin meterme en complicaciones, y la fuerte atracción que él ejercía sobre mí.
La llegada de los exámenes de junio detonó todo, el me confesó que se había enamorado de mí, y que, aunque entendería aquello que yo decidiera, si quería que solo siguiéramos siendo amigos necesitaría tiempo.
Dos días después empezamos a salir, y jamás habría pensado que las cosas pudieran ir tan bien. Hoy en día seguimos juntos, y no imagino qué sería de mí sin él :)

 

Historia 12


 

Normalmente las relaciones entre mejores amigos nunca funcionan, a veces te enamoras de tu mejor amigo y el no siente lo mismo por ti. Pero en mi historia no fue así.
Era mi cumpleaños y el me regalo una pulsera con mi nombre. En aquel momento yo le sonreí y comencé a sentir algo, mariposas o algo así. Desde aquel día empecé a pensar en si el, mi mejor amigo, pudiera ser alguien tan especial en mi vida como un novio. Total que me enamore de el, pensaba en el día y noche y dejé de verle como mi mejor amigo. Un día el me preguntó que quien me gustaba y yo, sin pensarlo se lo dije. Tardó en responder y yo me asuste pero al final dijo que yo también le gustaba a el. Empezamos a salir juntos y a la semana me dijo que prefería que fuéramos solo amigos. A mi se me rompió el corazón pero le seguía queriendo aunque esta vez en secreto, tuvimos suerte y nuestra amistad no se rompió por poco. Pasaron dos meses y yo seguía enamorada de el, y una noche de navidad me dijo que me quería y que haber roto conmigo había sido un error. De nuevo comenzamos a salir juntos y estábamos muy felices pero la cosa ni duro mucho porque las cosas se complicaron y no nos veíamos, al final yo corté con el porque la angustia de no verle y de discutir cada día me estaba matando aunque le seguía queriendo. Pero esta vez no quedamos como amigos, si no que la amistad se rompió y dejamos de hablar por el Tuenti, de vernos…
Cuando pasó un mes yo me olvidé de el, y el de mi. Y seguimos sin hablar.
Cuando ya llevábamos tres meses sin hablar, sin vernos, el me llamo, me dijo que quería verme. Yo me alegré mucho al saber que la amistad volvería. Cuando le vi todo volvió a ser como antes, amigos de nuevo, sin secretos. Hasta hoy, pero esta vez no cometeré el error de volverme a enamorar.

 

 

Historia 13


 

Hacía un montón de tiempo que no lo veía, así que lo llamé por teléfono, por si le apetecía pasear por la calle un rato. Él aceptó y quedamos en la farola de siempre en 10 minutos. El vino con las dos manos dentro de los bolsillos del pantalón (jamás lo olvidaré vaya) y yo pensé: Vaya tela.. ¿con esas intenciones venimos? Así que no me callé y le dije: ¿Así vas a estar toda la noche? ¿con los brazos metidos en el bolsillo, estás creando dinero o qué? jaja. Él me respondió: Ven, mete tus manos aquí. Yo introducí mis manos en sus bolsillos y cómo era más bajita estaba justo a la altura de sus ojos. Él me dijo: Joder… tienes las manos heladas.. Me tendrás que recompensar ¿eh?. Yo me puse colorada y sólo supe añadir: Lo siento y miré al suelo.
Él se acercó a mi oído y me susurró: ¿Cuántas veces me has dicho Lo siento desde que te conozco? ¿más de tres? Le dije: Sí, no sé cuantas pero mas de tres seguro..
Aún estando en mi oreja me dijo: Tres era el máximo.. ya no vale decirlo más, ahora sólo queda recompensar.

Se agachó hasta mi boca, que miraba hacia el suelo y me mordió el labio, continuando con un largo beso mientras nuestras manos se entrelazaban dentro de sus bolsillos.

Luego nada volvió a ser igual, él era más atento conmigo, nos llamábamos más, tenemos más confianza y nos vemos de forma diferente :)

Es bonito tener a alguien especial y que no deja de ser tu amigo.

La cosa terminó en que cada vez que podemos estamos juntos, disfrutamos y pasamos el tiempo juntos de una forma bonita, sin celos ni peleas, sin dramas ni nostalgia :)

 

 

Historia 14


 

 

Fue una mañana de invierno cuando decidí comerme el mundo y seguir la vida rutinaria que tenía y  que a veces me agobiaba. Una vez llegado al instituto me introduje en clase minutos antes de que sonara el timbre para empezar las clases, ella, que fue mi mejor amiga desde hacía unos años, llegó un rato después, obviamente mi mirada se dirigió a ella y como si de telepatía se tratase instantáneamente mi mirada fue correspondida, así empezó una guerra de miradas que no cesaría hasta bien llegado el fin de curso. Hacía calor y no quedaba nadie ya en clase cuando decidimos los dos irnos a casa a pata, ella me acompañó a casa, pero cómo ella vivía muy lejos me propuse acompañarle hasta su casa, a medio camino sentí la necesidad de contarle mis sentimientos ya que durante casi todo el curso nuestras miradas decían más de lo que cualquier mente pudiese imaginar, entonces le dije, con las manos frías y temblando:
-hace tiempo que quiero contarte una cosa…- a lo que ella respondió:
-ah ¿si? yo también…
De repente el mundo se paró a mi alrededor imaginando mil y una maneras de decir te quiero y millones de cosas más que podría querer decirme ella. Ni siquiera me dio tiempo a decirle te quiero cuando me encontré besándola como si de un instinto se tratase. Mi beso fue naturalmente correspondido, ese día no nos dijimos te quiero, de hecho casi ni hablamos, como si nuestros cerebros se lo dijesen todo por telepatía, fue el año más feliz de mi vida, el amor de mi vida,  pero fue una noche de verano cuando nos dimos cuenta de que la mecha que encendía nuestro amor, la que creíamos incandescente, se apagó, los dos sabíamos que la relación ya no iba a ninguna parte, nunca discutimos, simplemente nos miramos a la cara y le dije:
-Quiero que seas feliz.-y ella me dijo:
-Gracias se feliz tu también.
Por suerte  conservamos esa amistad que había habido durante años, nos queremos mucho, pero sólo somos amigos.

 

 

 

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